Nueva América Central

Todo empieza en nuestras mentes

El fin del mundo se acerca

leave a comment »

Si el fin del mundo no está cerca, debería estarlo. No ahorraríamos mucho dolor si todo acabara mañana. Entre la crisis económica y la victoriosa marcha de los demagogos en todas partes, va menguando la esperanza de un futuro mejor para la humanidad.

En nuestra sufrida América Central, la realidad apesta como agua estancada.

En Guatemala tenemos a un presidente que añora la “primavera democrática” de los presidentes cuasi comunistas engendrados en el espasmo revolucionario del 44. Los votos que su señora esposa ahora compra con dinero ajeno auguran un frío invierno democrático. Su catedrático en el latrocinio, Alfonso Portillo, regresa entre bombos, platillos y marimba a la patria que lo vio nacer, alentado por los reconfortantes aires solidarios. Pronostico que será candidato a diputado otra vez, y ganará.

En El Salvador también soplan vientos de cambio. El intocable Mauricio Funes del FMLN se perfila como el ganador de los comicios del próximo año. La gente ya está harta de que el gobierno no le resuelva todos sus problemas. “¿Por qué seguimos siendo pobres?”, se preguntan. “Porque nos gobiernan mal”, se consuelan, y regresan a sus vidas improductivas. Los rojos les han prometido riquezas, felicidad, amor y paz interior – ¡gratis!. Es una oferta inmejorable. ARENA, desesperada, hace giros bruscos hacia la izquierda, hostigando a la empresa privada y regalándole cosas a la gente, pero ésta, aburrida de lo mismo, desprecia el cortejo.

Mel Zelaya le vendió Honduras a Hugo Chávez por unos cuantos petrodólares. Mientras tanto en Nicaragua, el violador de niñas y piñatista irredento hace todo lo posible por quitarle a Haití la distinción de ser el país más pobre del hemisferio occidental. Si han apostado todo en el oro negro venezolano, ¿qué harán si su precio sigue desplomándose? No saben ni les importa.

Nuestros vecinos del Cono Sur también se deleitan con la idiotez. Chávez, Evo, Correa, Kirchner. Los cuatro jinetes del Apocalipsis, proclamando el fin del capitalismo y el advenimiento de un nuevo órden socialista. Acordemente, Ecuador promulgó una nueva constitución política, tan solo la número 20 en los últimos cien años. A medida que crece esta crisis financiera, los otrora moderados como Lula y Bachelet van desechando teorías de libre mercado con las que nunca se sintieron muy cómodos. No hay mejor momento que ahora para regresar a los delirios revolucionarios de la juventud.

Antaño los más conservadores, ante el folclórico circo latinoamericano, nos consolábamos dirigiendo nuestra mirada hacia el Norte. Los Estados Unidos- siempre tan estables, sobrios, defendiendo los ideales de una sociedad libre. Se acabó. Ahora los gringos también caen cautivados por el canto seductor del socialismo, enfilándose como ratas tras el flautista de Hamelín. Los medios de comunicación, motivados por una atracción obscena hacia Barack Obama, han pintado la crisis económica como un fracaso del mercado, ignorando toda la evidencia que señala a la relajada política monetaria y la intromisión gubernamental en el mercado de vivienda como los verdaderos culpables. Las nuevas generaciones, imbuídas de mitos económicos por un sistema de educación pública corrupto e incompetente, se tragan todo el cuento. Así que cuando Obama dice que la crisis se debe a la desregulación del mercado, esta juventud idiotizada por MTV, Jon Stewart y los sindicatos de maestros, asiente su aprobación. Por su parte, el desventurado McCain, sin tracción política y ansioso por salir del sótano de las encuestas, ofreció que el gobierno compre las hipotecas de todos los que no pueden (o quieren) pagar sus casas, para que puedan seguir viviendo en ellas.

Ante esta espantosa realidad, ¿dónde descansa nuestra esperanza? ¿En Europa? Por supuesto que no. Teníamos fe en Sarkozy hasta que hace una semana lastimó a la libertad con sus palabras, justificándose en el descalabro financiero. Bajo presión, todos los europeos acogen instintivamente el estatismo. Lo llevan en las venas. No, la esperanza del capitalismo radica en …. China! ¡Que bajo hemos caído! Pero lo más preocupante es que el fondo todavía no aparece.

Anuncios

Written by craguilar

octubre 10, 2008 a 9:25 pm

Publicado en Política

Tagged with , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: