Nueva América Central

Todo empieza en nuestras mentes

No hay Mal que por Bien No Venga

with 3 comments

Asistí a la protesta del domingo recién pasado explícitamente para exigir justicia en el caso Rosenberg, aunque también, más generalmente, justicia para toda Guatemala. A pesar de los intentos del guebierno de Álvaro Colom y su apoyo mediático de pintar la gesta como un linchamiento y un cónclave de los mega-ricos para quitarle los frijoles a los pobres, para cualquiera prestando atención quedó claro que se trataba de una manifestación espontánea de ideales eternos que han sido pisoteados por demasiado tiempo en esta sufrida nación.

Si bien es cierto que había algunos políticos de oposición merodeando los alrededores, la protesta no fue partidista. No dudo que en el futuro algunos oportunistas se arropen en la bandera de este gran movimiento cívico para adelantar sus propios intereses egoístas, pero eso desdice de los oportunistas y no del movimiento. El movimiento que el mártir Rosenberg despertó tiene sus raíces en la profunda frustración que siente la mayoría decente al observar el permanente desfile de violencia, corrupción e impunidad.

Algo fue infiltrándose en la cultura de los guatemaltecos que los hizo tolerantes a la maldad y, en esta medida, peores ellos mismos. No siempre fue así; hasta en la época de los gobiernos militares existía una pretensión de rectitud entre los dictadores, una medida ostensible de honradez exigida por valores marciales y las susceptibilidades morales de nuestros abuelos.  Pero algo pasó entre el “Odiseo” de Vinicio Cerezo y el retorno triunfal del truhán Alfonso Portillo a Guatemala que –aparentemente– eliminó todo vestigio de la dignidad.

Se robaron Q83 millones del erario público, no hubo capturas y los diputados responsables siguen en el Congreso… y los guatemaltecos callaron. Asesinaron a Víctor Rivera, desarticulador de bandas de secuestradores, sin capturas… y los guatemaltecos callaron. Sandra de Colom reparte cientos de millones de quetzales sin rendirle cuentas a nadie… y los guatemaltecos callaron. El archienemigo de la niñez, Joviel Acevedo, fue reinstaurado en planilla estatal como maestro… y los guatemaltecos callaron. Éstos y miles de otros desfalcos, robos, engaños, asesinatos y secuestros ocurrieron sin que alguien diera la cara por ellos… y los guatemaltecos callaron. ¿Por qué iban a pensar los asesinos de los Mussa y Rosenberg que con estos crímenes los guatemaltecos no callarían también?

Lógica suposición, pero equivocada al fin. No contaban con la astucia del abogado, que al dejar un video identificando a quienes le habían amenazado de muerte e instando a los guatemaltecos a que salieran de su sopor autodestructivo, logró que suficientes de éstos lo hicieran para hacer temblar al guebierno. ¡Y de qué forma! Nada más patético que leer, en una página del periódico, las evidencias de coacción y la compraventa de voluntades para orquestar la manifestación a favor de Colom, y en la siguiente página, un campo pagado del gobierno haciendo alarde de dicha manifestación. Señor presidente, no haga el ridículo –deje las movilizaciones pro-régimen a los expertos en Cuba y Venezuela.

No podemos revivir a Rosenberg. Quizá tampoco podamos quitarnos los más de dos años de desgobierno que le quedan a De Colom y su marido. Pero la manifestación hizo algo más importante, que es resucitar el sentido de comunidad entre los guatemaltecos de bien, quienes se percataron por primera vez en mucho tiempo de que no están solos, sino que hay miles como ellos que desean vivir en un país seguro, justo y próspero. Hay madera, como dicen, para crear institucionalidad política que siente las bases para un nuevo sistema que premie los méritos, las virtudes y el trabajo de las personas, y que castigue la picardía en vez de recompensarla. Además, le metimos el miedo de fuego eterno a los sinvergüenzas que no esperaban la justa ira de un pueblo harto de hacerse el de la vista gorda ante sus crímenes. Pensarán dos veces antes de hacer la próxima, al menos tan descaradamente. Por si fuera poco, gracias a las manifestaciones se logró la aprobación de la Ley de Postulaciones, la cual iniciará el lento proceso de depurar el sistema judicial de todas esas herramientas compradas y pagadas por los políticos de turno. ¡No está nada mal para un día de trabajo!

Anuncios

Written by craguilar

mayo 22, 2009 a 5:19 pm

3 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Tus puntos de vista son interesantes. Para nosotros también es sospechoso que haya ricos tan contentos con la crisis ¿Será que quieren hacer más millones?

    chapintocables

    mayo 23, 2009 at 12:48 pm

  2. Estoy deacuerdo con lo que comentas, sin embargo es importane que el movimiento que ha generado el Abogado Rosenber, no se convierta en flor de un día. Por que si de verdad queremos un mejor país, no basta con salir a manifestar un día, puesto que los guatemaltecos tendemos a olvidar con faciliad.

    Guatemala somos todos, y solamente unidos podremos labrar nuestro camino hacia un mejor país. En nuestras manos está sentar las bases para un mejor país o callar y observar como nuestra querida Guatemala se desangra.

    Por cierto te invito a visitar mi blogg, creo que los temas que trato pueden ser de tu interes.

    luislab20

    mayo 23, 2009 at 2:50 pm

  3. […] ser un animal nostálgico de distinta estirpe. En su columna dice que el Movimiento Cívico Nacional es “correlato” del incipiente renacimiento de los escuadrones de la muerte. En otras […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: