Nueva América Central

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“Controversial Nobel”

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El Sr. César Leonel Mejía escribió lo siguiente:

Mario Vargas Llosa obtuvo el Premio Nobel de Literatura 2010. Ha escrito varias obras literarias y columnas en periódicos. También fue candidato presidencial de Perú, habiéndose declarado un político neoliberal, que busca la reducción del Estado en la política y la economía, manteniendo contacto con políticos de extrema derecha como José María Aznar. Vargas Llosa ha tomado en muchos casos posiciones controversiales, como que había que defender la libertad de expresión aunque se atacara la intimidad de los Príncipes de Asturias; su rechazo al nacionalismo y su imprudente apoyo a la cuestionada tesis vertida por los escritores Maité Rico y Bertrand de La Grange sobre el asesinato del obispo Juan Gerardi Conedera en Guatemala. Más allá de sus ideas políticas, el Comité del Nobel debería tomar en cuenta que sus galardonados no defiendan disparates que puedan perjudicar a otras personas o países. 

Pero Vargas Llosa quizá sea uno de los últimos neoliberales en recibir dicho premio, porque su ideología está retrocediendo en el mundo como resultado de la imparable crisis económica mundial.

 A lo cual yo le respondí lo siguiente:

En su carta propone que el premio Nobel debe ser vedado a personajes con ideas controversiales. Usted escribió que “el Comité debería tomar en cuenta que sus galardonados no defiendan disparates que puedan perjudicar a otras personas o países.”
 
Si entiendo bien su posición, usted se opone a galardonar a quienes sostienen ideas que a su juicio son “disparates” aún si no son esas ideas las que están siendo premiadas. (Seguramente sabe que a Vargas Llosa le dieron el Nobel de Literatura con base en su obra de ficción, no con base en sus opiniones.) ¿Cree usted entonces que los candidatos a los premios de Física, Química, Medicina, etc., deben ser similarmente discriminados por sus actividades políticas u opiniones personales?
 
De ser así, ¿qué criterio sugiere que use el Comité Nobel para calificar la relativa controversialidad de las ideas? En su nota propone que se excluya a quien crea en una ideología que “está retrocediendo en el mundo.” Entonces usted seguramente se opone al premio Nobel de Literatura que le dieron en 1998 a José Saramago, el comunista portugués que defendió a Stalin hasta el día de su muerte. ¿Considera usted esta posición menos controversial que las sostenidas por Vargas Llosa? ¿Cree usted que la candidatura de Saramago debió ser impugnada por sus actividades políticas u opiniones personales?

Update 22/12/10: Respuesta del Sr. César Mejía:

Le envìo un saludo, deseando que se encuentre bien. Bien mire, sobre esto, ni usted ni yo somos del Comitè del Nobel. Y yo siempre he creìdo en la libertad de expresiòn y que los diferentes asuntos deben discutirse con amplitud. El problema es cuando esa libertad se sobrepasa para denigrar a personas y atentar contra la moral y las buenas costumbres. Y es peor todavìa si eso se hace con un interès especìfico. Vargas Llosa puede pensar como èl quiera, no estoy en contra de eso, pero èl no tiene derecho a denigrar a nadie por su nacionalismo, tampoco a defender que se ofenda la intimidad de personas, y tampoco a favorecer tesis que nunca han sido comprobadas, como la de los escritores Maitè Rico y Bertrand de La Grange en el crimen de Monseñor Juan Josè Gerardi Conedera. Y como el Premio Nobel es tambièn para cientìficos, estos tienen que estar comprometidos con la verdad, ser escrupulosos con ella. Como usted sabrà, la utilizaciòn del mètodo cientìfico exige que las distintas teorìas puedan ser comprobadas o verificables ya sea a travès de la experiencia o la utilizaciòn de diversas metodologìas. Pero nunca puede estar a favor de especulaciones, probablemente mal intencionadas. Entonces, si Vargas Llosa defiende ese tipo de teorìas, que en realidad no son teorìas, sino solamente hipòtesis, por no decir especulaciones o chismes, entonces no deberìa haber ganado el tan prestigioso Nobel. Pero en todas partes se cuecen habas, y quien sabe què fue lo que promoviò que se le diera el Nobel a èl. Talvez sea un buen escritor y todos podemos cometer errores, pero lo peor de todo es no rectificarlos. Es un aspecto que sì debe ser evaluado, y màs tratàndose de profesionales a ese nivel y con un premio de esa categorìa. Es algo asì como que para ser Magistrado o Fiscal General se tenga que tener reconocida honorabilidad. Por supuesto, no puede ponerse en un puesto asì a alguien de dudoso comportamiento. Aunque eso de la honorabilidad tambièn ha sido mal utilizado, principalmente por personajes como el ex Comisionado contra la Impunidad Carlos Castresana. Cada persona tiene su posiciòn polìtica y es respetable, pero si es un cientista de alto nivel, no puede pasarse por alto que defienda tesis no comprobadas o no suficientemente sustentadas, aunque su obra literaria pueda ser una maravilla. Bueno, en fin, yo ya expuse mi opiniòn, y sostengo que ese premio Nobel a Vargas Llosa es controversial, pudieron darlo a otros mejores. Y para ponerle la guinda al pastel, Vargas Llosa defendiò polìticas que ahora se està comprobando su fracaso. Pero en fin, ya dije que respeto la posiciòn de èl, pero no comparto que haya denigrado a personas con sus posturas y que defienda tesis no comprobadas ni fehacientemente sustentadas, para servir a saber a què fines.
Bueno, eso es todo lo que puedo decirle al respecto, me despido de usted:

Cèsar Leonel Mejìa Rodrìguez

 A lo que respondí:

Le agradezco su respuesta, la cual he leído con mucho interés.
 
No quiero entrar a defender o criticar las opiniones políticas de Vargas Llosa, porque ese no es el punto de mi cuestionamiento. El punto de mi cuestionamiento es precisamente que esas cuestiones no deberían ser un punto de cuestionamiento para un candidato del Nobel de Literatura. Su respuesta de abajo me confirma que usted cree lo contrario: según usted el Comité debe juzgar las opiniones personales, afiliaciones políticas y “controversialidad” de los candidatos aunque estas cuestiones sean completamente ajenas a la disciplina que se está premiando.
 
Si el Comité siguiera su recomendación, entonces debería investigarse las declaraciones hechas por todos los candidatos incluyendo aquellos que se desempeñan en las áreas de Física, Medicina y Química, buscando alguna evidencia de que denigraron a otras personas o que atentaron “contra la moral y las buenas costumbres.” Según usted, si un hombre encuentra la cura para el cáncer pero también es “neoliberal” y se suscribe a la hipótesis de Rico y de la Grange sobre el asesinato de Gerardi, entonces el Comité debería negarle el Nobel de Medicina.
 
Disculpe, pero esto me parece totalmente absurdo. Así como me parecería absurdo que a un gran autor como José Saramago, a pesar de ser un estalinista irredento, se le hubiera negado el Nobel de Literatura por sus detestables opiniones políticas.
 
Es legítimo cuestionarse si Vargas Llosa merecía el Nobel por su obra de ficción. Muchísimos latinoamericanos creemos que sí, que se lo debieron dar hace años por ser uno de los principales exponentes del afamado boom latinoamericano y cuya obra ha sido traducida a decenas de idiomas y valorada casi universalmente por la crítica, y sobre quien se decía que la única razón por la que se le había negado el Nobel es porque sus ideas políticas son dispépticas para un Comité escandinavo que tiene una reconocida predilección por la izquierda. Lo que no es legítimo es cuestionarse si lo merecía porque no nos gusta lo que cree sobre Monseñor Girardi, el nacionalismo, la libertad económica, los OVNIs o cualquier otro asunto.

A lo que el Sr. Mejía respondió:

 Gracias por su respuesta. Sin embargo, quiero aclararle que no estoy en contra de que le hayan dado el Premio Nobel a Vargas Llosa por su ideologìa polìtica, las ideologìas son construcciones mentales o sistemas de ideas acerca de la realidad. Ninguna es perfecta, todas tienen sus errores, y han tenido sus fracasos y sus aciertos. Si me pregunta a mì, creo que uno de los aciertos de los neoliberales es promover el libre comercio. Esto es importante pero que en verdad sea libre, y se eliminen las pràcticas monopòlicas. Sin embargo, su problema estuvo en absolutizar el mercado como ùnica respuesta posible a todo, o sea, reducir a que todo solamente se vende y se compra. Contribuyò al debilitamiento institucional del Estado, a la desregulaciòn y tambièn absolutizò la libertad individual, la cual considero que es fundamental, pero tambièn tiene reglas. Y tambièn quiso acabar con las particularidades propias de las naciones “eliminar fronteras” como se diria. Fìjese que en eso tiene una extraña convergencia con el marxismo-leninismo. Los marxistas tambièn buscan acabar con el Estado nacional, y por ende, negarle a cada pueblo su propia cultura “para eliminar la sociedad de clases” como dirìan ellos. Y entre las culturas de los pueblos, ademàs de sus costumbres, tradiciones, historias, lenguajes, alimentos, actividades propias, etc. està su religiòn. Tanto el liberalismo en su origen, como el marxismo han buscado acabar con la religiòn, unos se llaman seculares y otros ateos. O sea que eliminan la espiritualidad del hombre, reducièndole al materialismo. Y hay algo màs: tanto el liberalismo original, como en su versiòn neoliberal y el Marxismo propugnan por un movimiento internacional, unos de bùsqueda de mercados, divisiòn internacional del trabajo, bùsqueda de materias primas, etc.; y otros para movilizar grupos o sociedades para “acabar” con ese movimiento. O sea, que ambos buscan internacionalizar sus ideas, sus propuestas y organizaciones polìticas, acabar a su modo con las nacionalidades de los paìses, con sus culturas, sus religiones y promover solamente una bùsqueda materialista de satisfacciòn de necesidades, ya sea por medio de una maquinaria centralizada que dista de representar la realidad nacional de cada pueblo, o por medio de corporaciones econòmicas que tienen su fundamento en la individualidad. El problema ha estado en absolutizar cada propuesta de esas, y nunca tomar en cuenta a las poblaciones que podrìan ser afectas de tales polìticas. De ahì han venido guerras, y muchas cosas indeseables màs. Y en el caso del fascismo, se quiso imponer una raza frente a las demàs, internacionalizàndose por medio de guerras, que en este caso fue la Segunda Guerra Mundial. Entonces, los absolutismos se han dado con todas esas ideologìas, y eso no es lo que han querido la mayorìa de pueblos.
Pero bueno, lo cierto del caso, es que ahora todo eso ya es historia, y nos queda a nosotros  formar una sociedad diferente a la que hemos tenido hasta ahora. Para eso no hay una receta especìfica, pero nunca màs habrà que ignorar los deseos y las aspiraciones sociales. Tampoco las culturas ni las religiones. Y encontrar una forma de distribuir los recursos naturales que sea acorde a las necesidades, podrìa servirnos como modelo, la Comunidad Econòmica del Carbòn y del Acero, que fue el germen de la actual Uniòn Europea. Pero sin repetir los errores que pudieran haber cometido los europeos.
Y en cuanto a Vargas Llosa le aclaro que si èl, a mi punto de vista, no mereciò el Premio Nobel de Literatura, es porque defendiò tesis no suficientemente fundamentadas ni comprobadas, como en el crimen de Monseñor Juan Gerardi Conedera. Digamos que èl es un cientìfico de las Letras, y por eso no se le puede pasar por alto ese disparate

 

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Written by craguilar

diciembre 21, 2010 a 9:36 am

Publicado en Política

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